Cuando nuestros hijos son pequeños y nuestros amigos (simulando no ver nuestra cara de sueño) nos preguntan «¿cómo va?», a menudo acabamos las explicaciones con una frase que nos da fuerzas: «… pero compensa».

Cuando los hijos crecen los problemas también lo hacen, y podemos llegar a dudar de si realmente «compensa» tener hijos.

Si hay días en que te parece que la aventura de ser padre / madre puede tener más inconvenientes que ventajas, prueba a seguir el siguiente plan.

Primero, responde las siguientes preguntas en un papel:

¿Qué tres cosas que he hecho me hacen sentir más orgulloso / a como padre / madre?
¿Qué tres cualidades tengo que me hacen un gran padre / madre?
¿Cuál es el reto más grande que he superado como padre / madre?
¿Qué tres cosas me gustan más de mi hijo / a?
Si pudiera decir a mi hijo / a como ha hecho cambiar en positivo mi vida, ¿qué le diría?
¿Cuáles son los principales retos que tengo como padre / madre?

De los retos que has escrito en la última pregunta, elige ahora aquel en el que quieres poner tu energía y piensa, con los ojos cerrados, qué podrías hacer hoy que te acercara un poquito a tu objetivo. No hacen falta grandes planes de cambio, sólo un puñado de acciones concretas que dependan de ti y que sabes que puedes poner en práctica desde ahora mismo.

Escoge de entre estas acciones la que veas más realista y … ¡adelante! Acabas de hacer un gran paso hacia una relación más plena con tu hijo / hija.

Ah! Y no olvides decirle cada día que le quieres …