Un punto en el que todos los padres y las madres estaríamos de acuerdo es que la comunicación con los hijos es la base de la relación familiar. Y muchos también coincidiríamos en que esto es más fácil de decir que de hacer.

Os propongo un método concreto y efectivo para facilitar el diálogo en casa: Las reuniones familiares.

Vamos a establecer una metodología estructurada para reunirnos todos y poder hablar de los temas que nos preocupan. La experiencia indica que el diálogo irá mejor si marcamos una agenda, una fecha, y respetamos unas normas básicas.

A continuaciDiàleg respectuós a casaón tenéis algunas pistas.

Ante todo, debemos saber esperar para tocar los temas difíciles en momentos en los que estemos calmados. Querer llegar a acuerdos o comentar con calma temas complicados en  momentos de emociones disparadas (en caliente) es muy difícil. Colguemos un papel en la nevera para apuntar (todos y cada uno de la familia) los temas que querremos hablar en la Reunión.

Convocamos una reunión semanal, en un día y hora donde todos estemos de acuerdo, para hablar de los temas importantes que hemos ido anotando. Al igual que en el trabajo convocamos reuniones para los temas importantes, en casa ¡también lo podemos hacer!

Por nuestra parte, los adultos debemos tener una actitud de humildad. Cuántas veces los jóvenes se quejan de que no les escuchamos, que sólo queremos sermonear, que no les dejamos hablar, que siempre pensamos tener la razón … El primer paso para un diálogo potente es olvidar nuestro rol de padres y escuchar de igual a igual. Descubriremos que nuestros hijos pueden aportar soluciones alternativas y, lo que es más importante, que se involucrarán más en su ejecución porque han sido co-autores.

¿Como lo ves? ¿Te animas a probarlo?

 

Si quieres saber más del tema, puedes escuchar este programa de radio al respecto (en catalán).