Cada año por el día del Padre me formulo esta pregunta: ¿Cómo debemos ser los padres hoy en día? En una sociedad donde las jerarquías parecen desaparecer, la educación que recibimos en nuestra infancia no siempre es el modelo ideal que necesitamos hoy para relacionarnos con nuestros hijos e hijas.

La sociedad ha cambiado muchísimo en los últimos años, y hay un aspecto especialmente difícil de manejar para muchos padres: las jerarquías parecen haber desaparecido.

Hemos dado mucha importancia a ser cercanos; hemos escuchado a los hijos y les hemos hecho participar de las decisiones mucho más a menudo de lo que nos lo permitieron a nosotros de pequeños. Fantástico. Pero la consecuencia no deseada es que tenemos la sensación que cualquier decisión debe ser negociada y discutida por los hijos, y no siempre estamos en el estado de ánimo adecuado. «¿Por qué no pueden hacer caso y ya está? Yo, de pequeño, tenía que aceptar lo que decía mi padre … «.

Los padres de 2019 debemos tener claro que nuestros niños piden ser tratados diferente. Que debemos saber escuchar, negociar, convencer, replantear, argumentar … Y que esto no es en ningún caso una derrota, ya que no estamos en una lucha de poderes con ellos. A menudo oigo decir a los padres que no pueden ceder porque su hijo o hija «pensará que ha ganado». Al contrario: estamos siendo modelo y ayudando a los chicos a estar preparados para una vida adulta donde tendrán que escuchar, negociar, convencer, replantear, argumentar …

Y de estas conversaciones familiares saldrán ideas y propuestas para llegar a acuerdos mucho más potentes y respetados que las decisiones unilaterales de los padres del pasado.

«Las decisiones más potentes y más respetadas por nuestros niños son fruto del diálogo en familia.»

Clica aquí para ver el artículo en la pág. 39 de la revista Sant Cugat Magazine, bajo el paraguas de la asociación educativa EdBuilding.